Hoy una amiga, cabe destacar que muy cercana, me ha dicho que he cambiado mucho. Al principio me he sorprendido, pero después he reflexionado sobre ello.
He cambiado, y lo he hecho intencionadamente. El cambio no es algo que suceda tal como respiramos, por impulso, sino que el cambio viene dado por una serie de situaciones. Una serie de situaciones que nosotros ni mucho menos decidimos. Cuando digo que he cambiado intencionadamente, no quiero decir que yo haya estado a favor de este cambio.
En mi caso, este cambio se ha dado a que estoy harto de darlo todo y no recibir una mierda,, y no lo digo porque quiera ponerme en plan cuenta penas como muchos otros. Desde un principio decidí dedicar mi vida a los demás, hacer feliz era mi felicidad, era mi propósito y se que un algún lugar muy escondido dentro de mí lo sigue siendo, y ahí estará por siempre.
En contra de mi naturaleza normalmente benévola, he decidido ser más frío, preocuparme más por mí y por lo que me conviene. Puede que sea una actitud egoísta, pero es la que he recibido y será la que yo tenga con aquellos que cuando les ofrecí la mano me cogieron el brazo y parte del otro.
Y ahora, pidiéndoos perdón por este lapsus tan personal, seguiré hablando desde un punto más objetivo. Cuando cambiamos es porque nos vemos en unas condiciones en las que o cambiamos algo de nuestra vida o estamos destinados a sufrir, cuando nos enfrentamos a una verdad de la que no queremos ser conscientes la huimos con el cambio, para hacer que nunca ha existido, que no tenemos nada que ver con ella o que somos simplemente mejor que eso, pese que rebajarnos a renunciar a nuestras identidades por huir sea a lo más bajo que se pueda llegar en cualquier situación.
Pero el problema es cuando esta situación es insuperable, ¿es entonces huir una opción de cobardes? No lo creo. Uno no se puede enfrentar a aquello que temiendo, sabe que por mucho que lo intente no conseguirá superarlo.
Y si os preguntáis qué tipo de "cosa" puede provocar esta situación, yo os pregunto: ¿Qué hay en el mundo más inalcanzable al dominio humano que los sentimientos? Porque el amor, sin duda alguna, es quien ha provocado más cambios en las personas, ya sea para perseguirlo o para huir de él.
Pero recordad: Las máscaras cambian, pero el enmascarado siempre es el mismo.
Bienvenidos a mi blog.
No hay comentarios:
Publicar un comentario